12 mayo, 2026

México va por el Mundial de Clubes 2029

 

Deportes | Exclusiva

México levanta la mano: El ambicioso plan de la FMF para el Mundial de Clubes 2029

A solo semanas de que el balón comience a rodar en la Copa del Mundo 2026, México ya está trazando su próximo gran movimiento en el tablero internacional.

La consigna es clara: el país no quiere ser un invitado ocasional en la élite organizativa, sino un anfitrión permanente. Bajo esta premisa, la Federación Mexicana de Futbol (FMF) ha hecho oficial su interés por albergar el Mundial de Clubes de 2029.

Durante el Foro Forbes: Una Copa de Legado y Oportunidades, Mikel Arriola, Alto Comisionado de la FMF, sacudió la industria deportiva al confirmar que México posee la infraestructura, la logística y, sobre todo, la voluntad política para presentar una candidatura robusta ante la FIFA.

Un movimiento estratégico en el tablero global

Esta declaración no es una coincidencia. Surge en un momento de efervescencia donde el futbol mexicano intenta capitalizar la inercia del Mundial de Selecciones para consolidar su peso comercial. Para la directiva nacional, organizar el torneo de clubes más prestigioso del planeta es la moneda de cambio ideal para ganar jerarquía en las oficinas de Zúrich.

Sin embargo, el camino hacia 2029 no estará libre de obstáculos. México entra en una puja donde figuran nombres de peso pesado:

  • Estados Unidos: El gigante del norte que busca monopolizar los eventos de Concacaf.
  • Qatar: Con la billetera abierta y una infraestructura de vanguardia recién probada.
  • Brasil: El eterno candidato sudamericano que siempre garantiza mística futbolera.

Aunque el proceso de licitación oficial no ha abierto sus puertas de par en par, México ha dado el primer golpe mediático. El objetivo es sacudirse las críticas por resultados deportivos intermitentes y proyectar la imagen de una sede confiable que ofrece mucho más que estadios llenos.

El factor Aguirre y la unidad interna

Más allá de los escritorios, Arriola también aprovechó el espacio para destacar la estabilidad del proyecto deportivo actual. Bajo la gestión de Javier Aguirre, la Selección Mexicana parece haber encontrado un puerto seguro.

“El legado no es solo el cemento de los estadios, es la capacidad de trabajar en unidad por un objetivo común”, subrayó el directivo.

El comisionado subrayó la ventaja estratégica de disputar cinco encuentros como local en la próxima justa mundialista, un beneficio que se ha logrado gracias a una tregua inédita con los dueños de la Liga MX, priorizando las concentraciones del Tri sobre los calendarios del torneo doméstico.

¿Hacia un nuevo ecosistema futbolístico?

La apuesta por el 2029 es el reflejo de una visión a largo plazo. México entiende que el futbol actual se juega tanto en el césped como en la capacidad de gestión. Si la candidatura prospera, el país no solo aseguraría una derrama económica masiva, sino que confirmaría su estatus como el epicentro del futbol en Latinoamérica.

La ruta está trazada. Mientras la afición cuenta los días para el verano de 2026, los directivos ya tienen la mirada puesta tres años más allá, buscando que el Mundial de Clubes aterrice en suelo azteca para cerrar un ciclo de oro en la organización deportiva nacional.

 

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